
Revista Digital
N° 88 - Abril 2026
UNA REFORMA QUE PRECARIZA NO ES MODERNIZACIÓN: ES RETROCESO.
A inicios del mes de febrero del corriente año, el Congreso de la Nación Argentina comenzó a debatir un proyecto de ley que recorta derechos, debilita la negociación colectiva y profundiza la inestabilidad laboral. Por esta razón, bajo la conducción de nuestro Secretario General, Pablo Chacon, salimos a las calles a defender nuestros derechos y expresar nuestra preocupación y rechazo ante una nueva ley que atenta contra todas y todos los trabajadores.

En este sentido, la reforma laboral volvió a poner en el centro del debate una cuestión clave: el valor del trabajo y los derechos de quienes lo sostienen día a día. En este contexto, resulta fundamental que las y los trabajadores conozcamos en profundidad qué cambios introduce la nueva ley, ya que no se trata solo de normas técnicas, sino de condiciones concretas que impactan directamente en la vida cotidiana.
Entender nuestros derechos laborales es el primer paso para poder defenderlos. La historia del movimiento sindical demuestra que cada conquista —salarios dignos, jornadas limitadas, licencias, seguridad laboral— no fue un regalo, sino el resultado de la organización y la lucha colectiva. Por eso, frente a cualquier reforma, es imprescindible informarse, debatir y participar.
Hoy, con la reforma laboral ya aprobada, entendemos que las modificaciones introducidas repercuten en aspectos sensibles como la estabilidad en el empleo, las formas de contratación, las indemnizaciones o la negociación colectiva.
En este escenario, el rol de los sindicatos es clave: no solo como herramientas de defensa, sino también como espacios de formación y concientización.Defender los derechos laborales no es solo reaccionar ante un cambio, sino construir una mirada crítica y colectiva sobre el mundo del trabajo. Por este motivo, nuestro gremio viene preparando capacitaciones específicas para comprender la nueva ley, visualizar la aplicación y adquirir herramientas y mecanismos para defender a cada compañera y compañero.

Porque cuando un derecho se pierde, recuperarlo cuesta el doble. Y cuando se defiende entre todos, se fortalece para las generaciones que vienen.